19
Jul

La Bolsa, ésta es mi parada

Invertir en la  bolsa, y en los mercados financieros en general es como subirse a un tren o a un  autobús; hay muchas y diversas paradas, y sólo tú  eliges en cuál bajarte. En una línea normal de bus, por ejemplo suelen haber unas 20 paradas, si  es un trayecto largo, bueno, la bolsa tiene más, tiene una que se llama “gano un 10%” otra “pierdo un 10%”, y muchas más como; “llevo 5 años invirtiendo y aun pierdo”, “he doblado mi capital en 6 meses” “he perdido la mitad del valor de mi cartera en un año” y así hasta un sin fin de posibilidades.

Aunque tú, inversor, no seas el que conduce el autobús, es decir, que tú no puedes decidir si la bolsa va a subir o bajar,(eso si acaso lo deciden las “manos fuertes”) sí tienes el poder y así lo tienes que hacer valer, de bajarte en la parada que  creas más conveniente para tus intereses.

Pero claro, hay mucha gente que se sube en este trayecto de la bolsa, y no tiene ni idea de las paradas que hay, y por tanto no saben en cuál de ellas se tiene que bajar. ¿Se imaginan a alguien que se suba a un autobús, sin saber de antemano cuál es su parada?

Yo me lo imagino; dudando cada vez que se para el bus, aunque sea por un semáforo si bajar o no, si esperar a la próxima o no, preguntando a los demás viajeros qué parada le recomiendan, maldiciendo por no haberse parado hace unas cuantas, o incluso arrepentirse de haber subido; o a veces alegrándose de todo eso, en fin, un usuario del bus bastante atípico y despistado, sin ni siquiera saber si se ha subido en la línea de bus correcta, ósea sin rumbo y a la deriva.

Como he comentado antes, tú como inversor no eres el conductor del autobús (si  acaso lo sería tu asesor de bolsa) y es también recomendable, e imprescindible, que ese conductor, que es el que te puede llevar a la parada que tu realmente quieres, sea un buen guía, que te informe pero que también te forme y te ayude cuando tengas dudas.

Por eso, antes de empezar el viaje de las inversiones y del mundo de la bolsa, debemos de tener lo más claro posible a dónde nos puede llevar ese autobús de la bolsa, en que paradas nos podemos o debemos bajar, o subir, los posibles riesgos que conlleva, el precio del billete y el tiempo que perdemos y lo más importante, tener muy clarito que el último que toma la decisión de dónde, cuándo y porque bajar eres tú: el inversor.

De todas maneras, acordaros de cederles el asiento a personas mayores, a mujeres embarazadas, y a niños menores, aunque nos cansemos un poco al estar de pie, siempre hay otras preferencias.

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